El Tipo 8 se organiza en torno al deseo de fuerza, autonomía, control y protección frente a la vulnerabilidad. Los Ocho suelen ir directamente hacia el conflicto, la intensidad y la acción. Les disgustan la debilidad, la manipulación, la dependencia o ser controlados.
Su fortaleza es la fuerza. Pueden ser valientes, protectores, decididos, honestos y estar dispuestos a enfrentar lo que otros evitan. En su mejor versión, usan su poder para defender a los demás y crear condiciones de justicia o libertad.
Su dificultad es el exceso y la actitud defensiva. Los Ocho pueden proteger su vulnerabilidad volviéndose dominantes, confrontativos, impacientes o emocionalmente acorazados. Pueden confundir la ternura con debilidad y les cuesta dejar que los demás los afecten.
Un Tipo 8 podría pensar: "Si soy fuerte y tengo el control, nadie podrá dominarme ni traicionarme."